Aislante térmico y acústico

27 productos

¿Qué es el aislante térmico y el aislante acústico?

En Brikum, entendemos la importancia de un hogar confortable y eficiente. Los aislantes térmicos y acústicos son materiales diseñados para mejorar la calidad de vida al reducir la pérdida de calor y bloquear el ruido exterior, creando un ambiente ideal dentro de cada habitación. Estos productos ayudan no solo a mantener una temperatura constante, sino también a reducir las molestias sonoras, perfectos para viviendas, oficinas y espacios comerciales.

Beneficios del uso de aislamiento térmico y del aislamiento acústico

1. Ahorro energético y reducción de consumo

Con un buen aislante térmico, puedes minimizar la pérdida de calor en invierno y evitar el ingreso de calor en verano, lo que reduce la necesidad de sistemas de calefacción y refrigeración. Esto se traduce en una menor factura de energía y un hogar más eficiente y amigable con el medio ambiente.

2. Reducción de ruido y mejora en la privacidad

El aislante acústico es ideal para quienes buscan un entorno tranquilo y libre de ruidos molestos, especialmente en zonas urbanas. Este tipo de material ayuda a bloquear el sonido externo y mejora la privacidad entre habitaciones, proporcionando un espacio más agradable y enfocado al descanso o trabajo.

3. Versatilidad de materiales y aplicaciones

Existen diversos tipos de aislantes, desde paneles de lana mineral hasta espumas acústicas, que se adaptan a diferentes tipos de construcciones y necesidades. En Brikum, te ofrecemos una amplia gama de soluciones para que puedas elegir el mejor aislante térmico y aislante acústico para tu proyecto.

Encuentra en Brikum el aislante térmico y aislante acústico perfecto

En Brikum, combinamos experiencia y calidad para ayudarte a crear espacios confortables, eficientes y con privacidad. Consulta a nuestro equipo de expertos para conocer cuál es la opción ideal para ti y asegura la tranquilidad y eficiencia de tu hogar.

Qué es la espuma de poliuretano

La espuma de poliuretano es un material aislante y sellador ampliamente utilizado en la construcción y bricolaje por su versatilidad y facilidad de aplicación. Al expandirse al contacto con el aire, esta espuma rellena huecos, sella juntas y ofrece un excelente aislamiento térmico y acústico. En Brikum, sabemos que la espuma de poliuretano es ideal para aquellos que buscan un material que combine eficiencia y practicidad en proyectos de sellado y aislamiento.

La espuma de poliuretano es conocida por su capacidad de aislamiento, tanto para reducir la pérdida de calor como para bloquear ruidos externos. Esto la convierte en una opción excelente para ventanas, puertas, paredes y cualquier lugar donde se desee mejorar el confort térmico y acústico del hogar.

Uno de los mayores beneficios de la espuma de poliuretano es su flexibilidad. Puede aplicarse en distintas superficies como madera, metal, cemento y ladrillo, adaptándose a proyectos de construcción, reparaciones y mejoras en el hogar. Es especialmente útil para sellar marcos de ventanas y puertas, así como para rellenar grietas y espacios en paredes o techos.

La espuma de poliuretano es resistente a la humedad y a los cambios de temperatura, lo que asegura un sellado duradero y efectivo. Además, una vez seca, puede ser pintada o recubierta, lo que facilita su integración en cualquier proyecto sin comprometer la estética.

Encuentra la espuma de poliuretano perfecta en Brikum

En Brikum, ofrecemos diferentes tipos de espuma de poliuretano para que encuentres la opción que mejor se adapte a tus necesidades. Nuestro equipo de especialistas está disponible para asesorarte y ayudarte a elegir el producto adecuado para cada proyecto, ya sea para aislamiento, sellado o mejoras en el hogar.

Mostrar más

Preguntas frecuentes sobre Aislante térmico y acústico

¿Qué diferencia hay entre la espuma de poliuretano manual y la de pistola?

La clave está en la precisión y la reutilización. La espuma de poliuretano manual trae una cánula de plástico y está pensada para "usar y tirar", ideal para una reparación rápida de bricolaje. La versión de pistola, en cambio, se acopla a una herramienta aplicadora que te permite regular el caudal exacto y detener el trabajo sin que se seque la boquilla. Si buscas un acabado limpio y profesional en tu aislamiento, la opción de pistola es superior y permite aprovechar el bote días después.

¿Sirve la espuma expansiva como aislante acústico?

Sí, y suele dar muy buenos resultados. La estructura interna de la espuma, llena de pequeñas burbujas de aire, funciona genial como aislante acústico al frenar las ondas sonoras. Al sellar herméticamente las grietas, evitas que el ruido aéreo se cuele. Aun así, para casos de mucho ruido o insonorización profesional, te sugerimos comprar aislante acústico específico o espumas elásticas desarrolladas concretamente para absorber vibraciones de forma más intensa.

¿Por qué hay que echar agua antes de aplicar la espuma?

Parece un detalle menor, pero es fundamental. La espuma aislante de poliuretano necesita humedad para endurecerse correctamente. Si rocías la superficie con agua antes de aplicar (y un poco sobre la espuma fresca), aceleras el secado y mejoras la adherencia. Además, esto asegura que la espuma crezca de forma uniforme, sin grandes huecos de aire en su interior, logrando así un aislamiento térmico mucho más potente.

¿Puedo usar esta espuma como aislante térmico para paredes exteriores?

Por supuesto, es fantástica como aislante térmico para paredes en fachadas, sobre todo para sellar pasos de tuberías o juntas. Eso sí, ten en cuenta un detalle importante: el sol la estropea. La radiación UV degrada la espuma de poliuretano y la vuelve naranja y quebradiza. Si la usas fuera, una vez seca, cúbrela siempre con pintura, mortero o silicona para que sus propiedades de aislamiento duren años.

¿Cuánto rinde realmente un bote de espuma?

Depende del tamaño y del tipo, pero para que te hagas una idea, un bote estándar de 750ml puede generar entre 35 y 45 litros de volumen una vez expandido. Al comprar aislante térmico, fíjate si es de baja o alta expansión. No necesitas llenar el agujero al 100%; deja espacio para que crezca. Controlar esto es vital para conseguir una barrera de aislamiento térmico y acústico densa y efectiva sin desperdiciar material.